La fantástica llegada del efecto “Quimio-Cerebro”


O la realidad del que sobrevive a un cáncer y su tormenta interior

Muchos de los que han sobrevivido, los que lo intentamos y la hemos recibido previamente o estamos experimentando actualmente la quimioterapia* reportamos a nuestros médicos, familiares y amigos la experimentación de cambios cognoscitivos**, denominados a menudo, como “quimio-cerebro.” Estos cambios incluyen dificultad con la memoria a corto plazo, los trabajos múltiples, el aprendizaje de cosas nuevas, la comprensión al leer, el trabajar con números y una disminución en la capacidad de concentración entre otros centenares de molestias y faltas. Según parece durante años esto fue atribuido por los médicos y los investigadores a la depresión o a la ansiedad sobre la diagnosis y el tratamiento del cáncer. Recientemente, los investigadores han comenzado a estudiar y a documentar lo qué los supervivientes han estado diciendo hasta cansarse; los cambios cognoscitivos después de la quimioterapia son verdaderos. Bonita aserveración ¡coño! en lugar de estudiar la química del problema, tal vez hubiese sido mejor preguntar a los pacientes que al fin y al cabo somos los que sabemos lo que nos sucede.

Parece ser que aunque no es posible todavía establecer de una forma clara si sólo ocurre en ciertas quimioterapias, sí se ponen de acuerdo en que los efectos son acumulativos. Es decir, los que recibimos más quimioterapia tendemos a experimentar los mayores problemas. Los estudios han encontrado que la capacidad cognoscitiva puede mejorar con el tiempo en algunos pacientes, pero el déficit todavía está presente en muchos de ellos y a largo plazo, incluso años después del tratamiento. Lo que no cuentan estos estudios son los problemas físicos irreversibles que aparecen gracias a tener que matar moscas a cañonazos, como los problemas dentales, problemas con algunas terminaciones nerviosas que suelen estropearse y dejan partes del cuerpo insensibles. Los sociales, problemas de piel, los que hablan y miran cuando te vas porque usas un gorro o un pañuelo. Inapetencias de todo tipo y calibre y de los más graves como no poder seguir haciendo equilibrios con las diferentes partes que forman tu vida. pero de estas últimas los enfermos, como así nos llaman, estamos más que curados.

Hoy en día, se están estudiando algunos medicamentos como tratamientos potenciales para los cambios cognoscitivos, pero no hay todavía bastantes datos que hacen que no se termine de apoyar el poder usarlos. Algunos de estos agentes incluyen: methylphenidate (Ritalin), modafinil (una medicación aprobada para tratar la narcolepsia), varios antidepresivos, terapias con plantas medicinales, como ***ginkgo biloba, ginseng y ciertos aminoácidos. También con los programas de la rehabilitación cognoscitiva, que son programas estructurados que utilizan tareas para la memoria y los rompecabezas para “rehabilitar” la mente. Estos programas se utilizan típicamente para la gente con lesiones del cerebro, pero los terapeutas han adaptado los programas para los supervivientes de cáncer. Supongo que al leer hasta aquí, es fácil entender que los enfermos nos sentimos de maravilla.

Dicho esto y por si funciona, las librerías y los sitios de la Red ofrecen centenares de páginas para entrenar la memoria, que puede ser provechoso para este tipo de pacientes. Los rompecabezas que usan números, como los Sudoku, que cuentan que pueden ayudar “a ejercitar” el cerebro (aunque no entiendo como un sudoku puede ayudar a nadie,  porque son extremadamente fáciles y aburridos). La fatiga puede realzar problemas cognoscitivos, así que más vale evitar la fatiga durmiendo bien, incorporando ejercicio al día a día y una dieta sana. ¡Dieta sana! como si “los enfermos” en plena quimio tuviésemos aún ganas de comer.

Es importante recordar que algunos problemas, que en realidad son sencillos de tratar según los médicos, pueden dar lugar a dificultades cognoscitivas, tales como la disfunción de la tiroides, la depresión y la ansiedad, de modo que es importante excluir o tratar estos diagnósticos. Por ejemplo, el hipotiroidismo (niveles de la hormona de la tiroides bajo) es un problema común para estos pacientes y esta enfermedad puede hacerles sentir como “borrosos” (sensación que todos habremos sentido alguna que otra vez y que es terriblemente molesta) o “fuera de sí.” (Otra sensación familiar, en el que nos sentimos como si viviéramos en un sueño o con la sensación de que lo que estamos viviendo no es real). ¿Sabéis lo que es el mareo de resaca no? Esos domingos por la  mañana que te levantas y parece que todo esté filmado y que en realidad no sabes si realmente te has levantado, pues eso acompañado de ansiedad de estomago.

Esto es sencillo de tratar con un tratamiento de suplemento de la hormona de tiroides. Los pacientes que se sienten presionados o experimentan la ansiedad deberían acudir sin duda alguna a un psiquiatra o un psicólogo con experiencia en el tratamiento con pacientes o supervivientes del cáncer. Perdón pero ¡Joder! conozco a muy pocos enfermos de cáncer que no tengan el numero de su psiquiatra en primera plana de su agenda

¿Entendéis ahora como coño me siento?

Mi cerebro en estado “normal” es un caos, pero un caos controlado porque así lo quiero, no me gusta estar desocupada, me fascina leer, mirar, el arte, la música. Recordar el nombre de los programas que puedo usar y hacer recomendaciones. Me gusta investigar, documentarme, aprender con avidez. Forma parte de mi, es habitual tener varios frentes abiertos, incluso leer varios libros en el mismo periodo de tiempo. Trabajar, me encanta trabajar a destajo. Echo de menos las reuniones. Pero ahora no puedo hacer casi nada de esto, es imposible hacer que mi cerebro discurra como yo le pedía o el iba por libre. En realidad tengo problemas para recordar hasta las caras de las personas a las que conozco, incluso viendo dos fotos de unos gemelos distingo si se parecen. ¿Parece raro verdad?.

Pues así vive un “enfermo” de cáncer

Algo que nadie ni nada nos cuenta cuando nos diagnostican y nos advierten de que será cosa de pasar por un tratamiento. El día que te cuentan que tienes un cáncer, no debes temerlo a el, si nó a lo que la química te va a hacer.

Y es que no es posible olvidar que el cerebro es el órgano que controla las funciones de todos los demás órganos. El cerebro es responsable de la experiencia de los cinco sentidos: tacto, gusto, vista, oído y olfato. El cerebro es también el área principal del pensamiento, el lenguaje, la personalidad, la creatividad y la memoria. Controla el movimiento, las sensaciones, el balance, y la coordinación. Para hacer su trabajo, el cerebro requiere una cantidad enorme de energía del oxígeno y del alimento que una persona toma regularmente.

 
* quimioterapia: el término quimioterapia suele reservarse a los fármacos empleados en el tratamiento de las enfermedades neoplásicas que tienen como función el impedir la reproducción de las células cancerosas y que destruye tanto las células cancerígenas como las células sanas del organismo. Dichos fármacos se denominan medicamentos citostáticos o citotóxicos.
** cognoscitivo: que es capaz de conocer o comprender.
*** ginkgo biloba: Ginkgo biloba, el Gingko o árbol de los cuarenta escudos, es un árbol único en el mundo, sin parientes vivos. Está muchas veces clasificado en su propia división, Ginkgophyta, siendo el único miembro de la clase Ginkgopsida, orden Ginkgoales, familia Ginkgoaceae, género Ginkgo. Contiene una única especie, Ginkgo biloba, que constituye uno de los mejores ejemplos de relicto o fósil viviente conocido.

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